Hoy he decidido empezar a
escribir un blog. Ya veremos si la decisión está cimentada sobre roca o sobre
arena…
¿Que por qué he decidido empezar
a escribirlo?
Pues por dos razones.
En primer lugar, porque estoy experimentando intensamente como el cerebro tiene salidas maravillosas para canalizar la
información que le llega. Él recoge una serie de inputs externos, los analiza,
los asocia a información que retiene de anteriores experiencias, aplica las
barreras que consciente o subconscientemente hemos definido (miedos, lo
políticamente correcto, lo que hemos definido como imposible, etc.)… y devuelve
lo que le viene saliendo de la entrepierna.
Y tantas veces esto ocurre en el
fantástico mundo de los sueños… (Intentaré ir desarrollando esta idea en otros
posts -hechos concretos!-).
La segunda razón que me ha llevado
a escribir estas líneas no la recuerdo.
¿Este blog persigue algún
objetivo concreto?
Así de primeras, no. Tendría que
reunirme conmigo mismo y hablarlo. Creo que se trata sólo de escribir ideas y
situaciones que, a mi parecer, merece la pena dejar escritas. Simplemente para
poder releerlas en futuras ocasiones (de momento, releerlas en ocasiones
anteriores no me parece que tenga mucho sentido). Para reírme de mí, de mis
miedos, de mis ideas… y si se puede (si me dejáis) reírme también alguna vez de
los demás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario