jueves, 12 de septiembre de 2019

3+1


Decía en la anterior entrada (permitidme que haga como si apenas hubiera pasado tiempo...) que tantísimas veces el cerebro hace como Messi. Coge una idea normal, una pelota suelta en medio del campo, y la transforma en algo increíble.

Un ejemplo ilustrativo de lo que quiero decir es el que me sucedió cuando mi mujer estaba embarazada de un niño e iba quedando menos para el parto. Debían quedar un par de meses, quizá menos, cuando durmiendo apaciblemente en la cama soñé que mi mujer se ponía de parto antes de lo previsto y corríamos al hospital.

De repente, estábamos en la sala de parto y todo el proceso ya había terminado (¿Sabéis esos maravillosos lapsos de tiempo y de lugar de los que se abusa en los sueños…?). Pues bien, el derroche de creatividad e improvisación se manifestó en que antes de que naciera el bebé que esperábamos, salieron tres niñas más.

Y no tiene precio recordar como el ginecólogo decía “Mira, resulta que las otras no las habíamos visto en las ecografías… estas cosas a veces pasan”, y lo hacía con una pasividad asombrosa.

Me sorprendió a la par que me enamoró, la forma que tiene nuestro de cerebro de coger una idea o situación que nos preocupa, y trabajarla. ¿Sabrá desde el principio donde quiere ir? ¿o se dejará llevar por el espíritu de improvisación de un saxofonista curtido en mil escenarios?

Recuerdo que me desperté preocupado pensando en ¡cómo íbamos a llevarnos a todos del hospital si sólo teníamos una sillita para el coche! Hubo un momentito de confusión y espanto, y después, la risa.

Seguid soñando, si podéis.

martes, 9 de octubre de 2018

Unas palabras de introducción


Hoy he decidido empezar a escribir un blog. Ya veremos si la decisión está cimentada sobre roca o sobre arena…

¿Que por qué he decidido empezar a escribirlo?

Pues por dos razones.

En primer lugar, porque estoy experimentando intensamente como el cerebro tiene salidas maravillosas para canalizar la información que le llega. Él recoge una serie de inputs externos, los analiza, los asocia a información que retiene de anteriores experiencias, aplica las barreras que consciente o subconscientemente hemos definido (miedos, lo políticamente correcto, lo que hemos definido como imposible, etc.)… y devuelve lo que le viene saliendo de la entrepierna.

Y tantas veces esto ocurre en el fantástico mundo de los sueños… (Intentaré ir desarrollando esta idea en otros posts -hechos concretos!-).

La segunda razón que me ha llevado a escribir estas líneas no la recuerdo.

¿Este blog persigue algún objetivo concreto?

Así de primeras, no. Tendría que reunirme conmigo mismo y hablarlo. Creo que se trata sólo de escribir ideas y situaciones que, a mi parecer, merece la pena dejar escritas. Simplemente para poder releerlas en futuras ocasiones (de momento, releerlas en ocasiones anteriores no me parece que tenga mucho sentido). Para reírme de mí, de mis miedos, de mis ideas… y si se puede (si me dejáis) reírme también alguna vez de los demás.


3+1

Decía en la anterior entrada (permitidme que haga como si apenas hubiera pasado tiempo...) que tantísimas veces el cerebro hace como Messi...